Los materiales plásticos son duraderos, estables frente a los efectos climáticos, resistentes a las alteraciones ambientales y atóxicos.
El aluminio es resistente a la intemperie, a las radiaciones solares ultravioletas y fácil de cuidar. No es necesario preocuparse por la supervivencia del material ya que el aluminio no necesita un mantenimiento como puede ser el caso de la madera o materiales delicados y sensibles. No necesita ser pintado ni tratado con productos conservantes.

